viernes, 15 de agosto de 2014

El tren de tu vida

Todos tenemos un tren en nuestra vida, muchos se suben, pero al poco tiempo bajan y ya no vuelven más. Otros duran mucho más y se hacen indispensables. Los llegas a querer y piensas que nunca bajarán.
Pero, y si todo cambia o cae la máscara y nada es lo que parece, lo que pensabas? Puedes intentar recuperar a la gente que tu quieres y que no se baje de tu tren, pero y si da igual que lo intentes, da igual que no quieras que te dejen...
Será porque las vidas avanzan, cambian, los intereses y sentimientos ya no son los mismos y ya nada es como antes.



A veces hay que hacer sacrificios y darse cuenta uno de que si ya no quieren estar en tu tren por mucho que lo intentes, es mejor que baje. Prefieres ver que si es feliz sin estar contigo, tengas que sacrificarte y los dejes marchar. No sabe uno nunca lo que pierde hasta que no está, ni las consecuencias que conlleva, o lo que has sacrificado.
No tienes porque perderlos, alomejor después de todo se quedan en el tren, no vuelven las cosas a como eran antes, son incluso mejor.
Siempre tienes que ser sincero contigo mismo y con los demás, hay que aceptar que a veces la verdad duele y la realidad es bien distinta a la que crees. No todo es para siempre, a veces tiene fecha de caducidad.

Siempre habrá cosas que desconozcas y otras que descubrirás, buenas que te hagan feliz y otras que te duelan y afecten a tu vida, a tu forma de ser.
Nuestro tren estará lleno de historias, de vivencias buenas y malas, de personas y sobre todo de sentimientos, no hay que olvidar cuidar de los que están en tu tren porque si ésas personas son felices y te quieren, tu también lo serás.