domingo, 23 de septiembre de 2012

Aprendí



 Aprendí que los peces nadan y las aves vuelan. Que los políticos mienten por mucho que prometan, que la Tierra es redonda. Que mucha gente es falsa, que todo el mundo tiene dos caras, y que para muchos el orgullo es más importante que querer estar con alguien.
 Aprendí que dos y dos son cuatro, que no hay que dar más de lo que se recibe. Que no hay que ilusionarse demasiado, que no hay que ser demasiado ingenuo. Que la vida es un regalo, y por eso hay que disfrutar de ella, por muchas cosas malas que puedan pasarte, no hay que rendirse.

 Me enseñaron que el futuro no está escrito, porque somos nosotros quienes tomamos nuestras propias decisiones; que el universo es infinito. Somos personas que estamos dispuestas a cambiar el mundo y a luchar por ello.
 Aprendí a no creer en las promesas, a confiar... en casi nadie y a contar con los dedos de una mano a quien de verdad siempre estuvo a mi lado.  
Aprendí quién me quiere y me aprecia por encima de todas las cosas.


 Aprendí que todos tenemos cosas buenas y cosas malas, y que aún hay personas buenas y bondad en éste mundo. Qué  hay gente que se preocupa por los demás y quiere ayudar pero que también hay mucha gente egoísta, rencorosa… pero no le hace sombra a lo bueno.
Aprendí que todo es posible en ésta vida y por eso hay que dar una oportunidad y tener fe y pensar que saldrá bien porque no es todo oro lo que reluce.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Pedir siempre perdón


  • ¿Porqué nos tenemos que disculpar en todo momento por equivocarnos? Todos cometemos errores, no somos perfectos.
  • ¿Porqué tenemos que pedir perdón por no ser como quieren que seas? Cada uno es como es y tienes derecho a ser como quieres y sientas.
  • ¿Porqué pedir perdón por pensar diferente? Existe una cosa llamada libertad de expresión, donde cada uno dice y piensa de una manera y como quiere y no por eso debes de ser rechazad@. Y si ocurre, no le des más vueltas porque hay personas que tienen la mente cerrada y no razonan y tienen que ser lo que digan, asique cuando no hay posibilidad, puerta.
No hay que pedir siempre perdón, así desaparece tu poder de convicción, tu poder de llegar a ser lo que quieras. Si vives pidiendo siempre perdón es vivir sin poder ser tu mism@, sin tener derecho a hacer lo que quieres porque pones en primer lugar a los demás antes que a ti, haces que lo que piensen o hagan es más importante que lo que pienses o hagas tú constantemente. No se puede ir por la vida pidiendo siempre perdón, sólo si de verdad crees que has hecho algo mal o has hecho daño a alguien o si estás equivocado, entonces sí, en estos casos si que hay que pedir perdón.



Si pides siempre disculpas, es como si siempre buscaras el reconocimiento de los demás. Debes de pensar más en ti que en los demás, cuando te aceptes a ti mism@ y te empieces a valorar, es entonces cuando tienes que valorar a los demás. Que no te intenten aplastar, obligar a hacer ó ser algo que no quieres, no pidas disculpas por eso.

Tienes que hacerte respetar y decir como te sientes.


Recuerda que primero debes quererte, aceptarte y valorarte tú, después viene el resto. No estás obligad@ a nada en ningún momento.
Pide perdón cuando creas que debes, quieres y es necesario hacerlo.


sábado, 1 de septiembre de 2012

Valorar


Valorar es reconocer el valor, los méritos ó cualidades de una persona. Valorar a los demás forma parte de nosotros, percibimos lo bueno y lo malo de los demás aunque algunas de las actitudes de las personas a las que quieres no nos gusten. El respeto empieza por uno mismo, para que los demás te valoren debes de valorarte tú.

Con el tiempo aprendemos que cada uno es único y reconocemos lo bueno, sus habilidades, sus logros y con ésto nos animan a superarnos y a mejorar nuestras vidas. Cada uno es diferente y valorándolos mejoras tus relaciones con los demás y abres tu mente. Pero sólo mejorará si hay respeto, tolerancia, compañerísmo y empatía.
Sentir envidia ó rencor, te impedirá valorar a los demás porque sólo desearás que le vaya mal en la vida. Con los que estás y te quieren, sólo quieren que te pasen cosas buenas y te ayudan a mejorar como persona, te dan consejos y tú haces lo mismo, les ayudas: tú creces, ellos crecen, todos crecemos.
Alégrate por el triunfo de los demás, por lo que hacen para llegar a ser felices, por lo que luchan para ser lo que son. Tú también tendrás momentos de triunfo, ahí es cuando empiezas a apreciar a las personas.

Aprende a compartir con ellos la alegría cuando ves como evolucionan, ves que les va bien; cuando ya te aprecias a ti mismo, viene desde tu propia felicidad. 
Valorar es tomar todo lo bueno que tiene y aceptar tal cual es la persona con sus defectos y virtudes. Es también  tener presentes las opiniones, los sentimientos, los valores y los actos de los demás. Y no discriminarlos, sino utilizar sus puntos de vista para comprobar y enriquecernos nosotros mismos y respetar a ésa persona. Cuando valoras a una persona, es porque le tienes respeto. 



Como se sabe que no te valoran:

  • Nada de lo que haces le gusta
  • Critica todo, hasta tu forma de vestir
  • Te controla en todos los aspectos, hasta en tus amistades
  • Te pone en evidencia ante otras personas sin tener en cuenta tus sentimientos
  • No te hace caso, no cuenta contigo
  • Evita cualquier encuentro para no tratar temas serios
  • Se deja querer, pero ésa persona no te quiere, sólo te usa para sus intereses
  • Deja de tener detalles, sólo piensa en sí mismo y aún encima piensa que tu le tienes que agradecer las cosas que se supone que hace o ha hecho por ti
Si sientes que alguien que conoces es así, no es muy recomendable estar junto a esa persona porque no te valora ni te quiere, sólo le sirves para sus gustos, cuando le conviene, para sus intereses. No tienes porque vivir así porque no te lo mereces, no tienes porque sufrir por una persona así porque no vale la pena. Sólo mereces que te quieran y no te hieran. Por eso valora a las personas que te quieran, no a las personas que te desprecian y ni siquiera se preocupan por ti.